martes, 13 de diciembre de 2011

la llegada

Llegada de Millaray a la ciudad

Soy una Joven de la localidad de Ralco Lepoy, por causas del destino no viví jamás en la ciudad, como el resto de mis amigos, todos se fueron a vivir a una ciudad importante a medida que fueron creciendo,  me aburría mucho porque no tenía ni parientes, nadie conocido con quien salir, con quien jugar, muchas veces  tuve que inventarme amigos, jugar sola, hacer ollitos en la tierra y volver a taparlos, sentarme al espejo y entablar las mejores conversaciones conmigo misma, haciendo personajes y distintos roles para poder lograr un debate, paso a ser mi rutina. Un día soleado, lleno de nieve, escuche un ruido grande, grave, fuerte, llegaron los chilenos, una gran camioneta llena de personas y fierros estaban en mi patio, se quedaron ahí varios días, estaban grabando un video para la televisión algo así, ese era mi salto a la fama, mi oportunidad de dejar de lavar piñones en el río y acarrear a las bestias, tenía que hacer algo para llamar su atención, les hacía preguntas, me cruzaba por detrás de las cámaras, pero nada
Hasta que un día llego mi oportunidad, la modelo que llevaban se enfermo de la guata por comer ñiachi, en cambio yo, estaba más fuerte Rebeca (la vaca de mi abuelo), ese era mi minuto miré al cielo y le rogué a chaw (dios), le dije papito chaw ayúdame a que estos chilenos me miren!, dicho y hecho, como siempre chaw me cumple lo que le pido, los chilenos me preguntaron si podría participar con ellos en un capitulo del programa, no tendría que hablar ni moverme, solo estar sentada por ahí, claro! Dije yo, eso es fácil para mí!
Siempre quise estar en la televisión, veía los matinales y pensaba, que lindas las niñas, que bien se ven, que rico comen! Yo quería ser una de ellas.
Me quede bien sentada, me quede quieta como nunca antes me había quedado, trataba de no respirar para que no se me viera la guata ni me saltaran los hombros, y por fin parece que todo el esfuerzo resultó, el director del programa me pidió viajar con ellos a la capital, quería que lo acompañara a vender su proyecto, me dijo que tomara un bus y nos juntaríamos en el terminal de Santiago.
Tomé mis trapos y partí a la capital ¿Qué tan difícil puede ser?

El trabajo

Para muchos llegar a su lugar de trabajo es un mero trámite, sin embargo para otros, puede transformarse en toda una aventura.
Recuerdo que estaba en el paradero, hacía mucho frío, de ese que congela lacara, la deja tirante y por mas bufandas que uno use, igual los ojos lloran por los lados. No llovía, menos mal, aunque en la capital cada día llueve menos, en fin, estaba en el paradero, cuando se acerca la gran micro verde, sabías que el verde es el color de la naturaleza? Representa armonía fertilidad y frescura, irónicamente la micro no tenía nada de eso pero si las pintaran negras seria aun más triste no? La cosa es que me subo a esta micro, mala suerte para mí y para mis prejuicios sólo quedaba un asiento al lado de un tipo  que parecía vagabundo, mis audífonos me ayudarían en ese duro momento, no podía sentarme, pasé pa atrás en esa micro infinita, un túnel donde puede pasar cualquier cosa, la gente me mira pero nadie a los ojos, no sé si será por el gorro que tejió mi mami o por mis ojos llorosos, me armé de valor y avance, avance agarrando confianza, esa micro era mía yo tenía el poder, llegue al final, me di la vuelta tomé aire y dije bien fuerte ¡Mentitas a 100! ¡Llevar mentitas a 100!

Mi primera vez

Estaba en el centro de esta enorme ciudad, como siempre la gente pasaba por el lado, más bien empujando que adelantando, pero bueno, era la hora de buscar mi horizonte…mi propio destino. ¿pero cómo lo hago si ni siquiera sé dónde buscar un lugar?, lo primero es entender cómo funciona este tren…Al que llaman metro
Una vez entendido este sistema, me subí al famoso metro, aunque si hubiese sabido la cantidad de gente que se mete..Me hubiese quedado vendiendo mentitas en la micro no más.
Los gordinflones son los que más odio, esos apestosos y sudorosos con cara de León, pero no todo es tan malo, también hay gente linda…había uno que me dio cosquillas al mirarlo, nunca había visto a alguien con el pelo tan amarillo y ojos color cielo…me revolvió toda la guata…le dije: que tan grande es Santiago? El me dijo: es ciertamente inmenso…entonces pensé “nunca más nos volveremos a ver…

sábado, 10 de diciembre de 2011

Te daría mi corazón, pero lo estoy usando


Millaray

Otro día comienza hoy, en este horno de ciudad, “así te vas a quemar en las llamas del infierno” diría mi mamita, pero no creo que sea tan mala como para eso. O si?
Mi pelo huele horrible, huele a corral de vaca, en butalelbún los chanchos huelen mejor que mi pelo, allá el aire es puro, es limpio, el cielo es azul, aquí es gris. En fin, este mes comienza la navidad, porque aquí, nada más importa que comprar regalos, o comprar adornos, o comprar lo que sea.
En mi pueblo es distinto, aquí la festividad se introduce donde más duele, en los niños (pichiwentru) allá en cambio nos juntábamos todos, matábamos un chivo, tomábamos mate y enseñábamos a los más chicos a hacer el pan y sacar piñones.
Espero que un día Santiago sea como mi pueblo, que podamos mirarnos a los ojos en vez de regalarnos tanto, que podamos estrechar las manos y recordar a nuestro padre (Chaw ) como en Butalelbun.